20 consejos tras 20 años de profesión
Este 2024 se cumplen 20 años desde que me lancé de pleno a ser freelance, y como no puede ser de otro modo, tanto tiempo da para mucho. Muchas conclusiones, muchas cosas aprendidas, muchas experiencias que marcan quién soy hoy, como artista y como persona. Un listado enorme que voy a intentar condensar en 20 consejos para todos vosotros:
Prueba cosas nuevas. Siempre que puedas, date una experiencia innovadora en tu vida, no hace falta que sea nada extraordinario. Es algo que ayuda a desarrollar el intelecto creativo.
Siempre habrá alguien mejor que tú. Da igual lo bueno que seas, asúmelo y vive con la suficiente humildad para comprender eso.
Respeta el esfuerzo. Si te crees mejor que nadie, te dolerá el punto anterior. Respetar los que empiezan o tienen mucho camino por delante es tan importante como respetar a aquellos con una trayectoria envidiable.
No copies. De verdad, ni un poco, aunque sea inspirándote. Devaluarás tu identidad artística y generarás una mala imagen (incluso de ti para ti). En lugar de eso, aprende de lo que otros han logrado antes que tú.
Prepárate para que te roben. Habrá gente sin escrúpulos que usará tu contenido para lucrarse. Forma parte del camino, y créeme, es una lucha que es mejor dejar en manos de los que conocen la ley. Si no, es una pérdida de energía inagotable.
Atrévete a decir que no. Si algo no compensa, sea por tiempo, dinero o cualquier otra razón, no lo hagas. Te arrepentirás, créeme.
Deja margen para la experimentación y los proyectos personales. Son los que darán sentido más que nada a todo tu camino artístico. Dejarlos de lado te hará perderte en trabajo y más trabajo, ¿define eso el artista que eres y lo que quieres transmitir?
No esperes ser un mesías del arte. Hay gente que lleva muchos años más que tú, con más experiencia y conocimientos. Nútrete de su sabiduría y valora que la compartan contigo.
Si un cliente discute tu precio, no es cliente para ti. Si todos los clientes discuten tu precio, entonces sí, plantéate si estás fuera de mercado.
"Para gustos los colores" es una afirmación absurda. En el arte visual como en cualquier otro, hay buen gusto y mal gusto. Aprende a diferenciarlo, entrénalo y no valides semejante estupidez.
Valora tu trabajo. No aceptes peticiones de descuento por cantidad o cualquier otra razón. 10 trabajos valen lo mismo que cada uno de ellos por separado, ni más ni menos. No somos fábricas con descuento por unidades.
No eres autodidacta. De serlo, habrías aprendido solo, sin cursos, sin youtube, sin libros, sin referencias, sin nada hecho por nadie antes que tú.
Las IA no son una amenaza. En cualquier caso, una herramienta puntual o un filtro que separa los autollamados AI artists (que olvidan el sentido de la palabra artista) de los artistas como tal. Recuerda que el arte implica transmitir algo del interior al exterior mediante un canal con identidad propia.
No todas las opiniones son válidas. Es así, huye de aquellos clientes que toman en serio la opinión de cualquiera que no esté curtido en las artes visuales.
Toma nota de las inspiraciones que aparezcan en tu vida, son fugaces y se olvidan. Yo llevo un listado de todas ellas desde siempre, un gran recurso cuando voy falto de inspiración.
Deja claras tus condiciones de trabajo en el presupuesto. Tienes derecho a reclamar tu autoría, a cobrar por los cambios, adaptaciones, entrega de originales, etc.
Cobra siempre una parte por adelantado. El cliente que paga al principio, siempre paga al final. No te arriesgues por miedo, si no hay disposición para hacer un adelanto, no hay motivo para arriesgarse a no cobrar.
Las noches son para descansar, los fines de semana para todo lo que no sea trabajo. De lo contrario sufrirás de agotamiento, ansiedad, falta de interés y te perjudicará en toda tu vida. No vale la pena, de verdad.
No te dejes esclavizar. Ni por las redes sociales ni por ningún sistema que dictamine como y cuando debes crear. Esto no funciona así, no te dejes atrapar. El arte implica un proceso que tiene su propio tempo, no lo ahogues ni lo sueltes demasiado o se irá desvaneciendo.
Eres tu portfolio, no tu currículum. Si no tienes un portfolio potente, poco importará donde hayas estudiado. Muestra lo mejor de ti, poco y bueno, mejor que mucho y mediocre.
Evidentemente, esto condensa, y mucho, un montón de experiencias que he tenido y que dan todas ellas para escribir un libro. Muchas de ellas las tratamos en mi newsletter, ya que merecen un episodio aparte para poder profundizar. Sea como sea, y aún siendo muy difícil condensar 20 años de aprendizaje, espero que estos 20 consejos os ayuden, os hagan replantear o reconducir cosas que estéis haciendo, y sobre todo, que os permitan a ser más felices.